Nueva política de protección de datos de Google

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El uno de marzo ha entrado en vigor la nueva política de privacidad de Google. Hasta ahora, cada servicio de este gigante informático (Gmail, Picasa, Google+…) tenía su propia política de protección de datos, llegando a ser más de 60. Desde Google se nos ha venido informando de este hecho y se nos ha vendido como una simplificación para mejorar la relación con el usuario. Los servicios que quedan con una política de privacidad específica son Google Chrome y Chrome OS, Google Wallet y Google Libros.

Esta campaña de información ha sido valorada por la CNIL (Agencia Francesa de Protección de Datos) en una carta fechada el 27 de Febrero que envío a Google, en la que, a grandes rasgos, felicita a la empresa por dicha campaña de información, pero sin embargo lamenta que no haya consultado con las autoridades de protección de datos. Y, en la que comenta que, tras un estudio preliminar, no cumple con los requisitos de la Directiva Europea de Protección de Datos, y en especial, en relación con la información facilitada a los interesados. Los servicios de Google son numerosos, y difieren en gran medida, tanto con respecto a los propósitos como por tipos de datos que procesan. Y la nueva política solo ofrece una información general para todos los servicios y tipos de datos tratados. Se requiere a Google que cumpla con los artículos 10 y 11 de la Directiva complementando la información existente. Y, se teme el uso de los datos combinados de los diferentes servicios. Es extremadamente difícil saber qué datos se combinan entre los servicios y con qué fines.

Básicamente, se trata de que la compañía pueda integrar todos los datos que obtiene de la utilización de sus múltiples servicios, de forma que tendrá una información más completa de cada usuario. La obtención de dichos datos la puede realizar directamente del usuario cuando crea una cuenta de Google, cómo por ejemplo, nombre, dirección de correo electrónico, número de teléfono o número de tarjeta de crédito, u obtenerlos a través de la utilización de los servicios de Google, pudiendo obtener datos como identificación del dispositivo de navegación (modelo de equipo, versión del SO o datos de la red móvil, incluyendo el número de teléfono) o datos acerca de nuestra ubicación física a través del GPS del móvil o puntos de acceso wifi, así como preferencias de búsqueda, hábitos de uso del correo electrónico, direcciones IP, “cookies”, etc. Todo ello crea un perfil determinado y específico del usuario y terminará afectando en cuanto a los anuncios y contenido relacionado que Google muestra a través de sus servicios.

Obviamente, todos estos cambios son obligatorios. Así que aquellos que no estén de acuerdo, sólo les queda la opción de dejar de usar los servicios de Google, buscando alternativas al correo o al buscador. O, si no, también hacer lo que ha explicado la EFF, Electronic Frontier Foundation (www.eff.org), que consiste en desactivar el historial de búsquedas de Google o Youtube, lo cual nos va a garantizar “algo” de privacidad, ya que implica que Google “sólo” va a conservar los datos de forma anónima durante 18 meses por motivos legales y que no muestra al cliente resultados de búsqueda personalizados. Si se quiere ahondar algo más, los consejos en el artículo “seis consejos para proteger la privacidad de sus búsquedas” (en inglés) del libro blanco de la EFF sigue vigente.

Miguel Pérez Wilk

Abogado especializado en derecho y nuevas tecnologías

Teléfono: 914575614

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